Se ocupa de la subjetividad y la experiencia interna, lenguaje, contempla a la persona como objeto luminoso de estudio, y asimismo, desarrolla una nueva disciplina que investigue los fenómenos más positivos y sanos del ser humano como el amor, la creatividad, la comunicación, la libertad, la capacidad de decidir, el cambio terapéutico, y sobre todo, la autenticidad y el arte de ser uno mismo, porque de allí debía provenir el sentido de respeto y responsabilidad.
La Psicología Humanista ha descubierto que al hombre se le puede tratar con lo más humano: la interacción dialógica entre personas diferentes. Y en esta interacción surgen fenómenos nuevos:
Referencias.
Riveros Aedo, Edgardo. (2014). La psicología humanista: sus orígenes y su significado en el mundo de la psicoterapia a medio siglo de existencia. Ajayu Órgano de Difusión Científica del Departamento de Psicología UCBSP, 12(2), 135-186.